Problemas digestivos por estrés: Cómo afecta a tu cuerpo
por Baia Food en Feb 18, 2025
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¿Alguna vez has sentido molestias en el estómago antes de una presentación importante? O tal vez has notado que, en épocas de estrés, tu digestión se vuelve más lenta o aparecen dolores abdominales sin razón aparente. No estás solo. El estrés, especialmente a largo plazo, puede afectar profundamente el aparato digestivo, causando síntomas molestos y afectando tu bienestar general.
En este artículo, exploraremos cómo afecta el estrés al aparato digestivo, cuáles son los síntomas del estrés digestivo y qué puedes hacer para mejorar tu salud intestinal. ¡Sigue leyendo!
Cómo afecta el estrés al aparato digestivo
El sistema digestivo y el cerebro están conectados a través del eje intestino-cerebro, lo que significa que nuestras emociones pueden influir directamente en nuestra digestión. Cuando estamos estresados, el cuerpo entra en modo de alerta, lo que puede desencadenar varias respuestas negativas en el aparato digestivo:
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Menos flujo sanguíneo al intestino: El estrés activa el sistema nervioso simpático, reduciendo la irrigación sanguínea en el sistema digestivo y ralentizando la digestión.
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Alteraciones en la microbiota intestinal: Un alto nivel de estrés puede afectar el equilibrio de las bacterias intestinales, provocando inflamación y molestias digestivas.
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Aumento de la producción de ácido: En situaciones de ansiedad, el estómago puede producir más ácido, lo que puede derivar en acidez, reflujo o gastritis.
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Movimientos intestinales irregulares: El estrés puede acelerar o ralentizar el tránsito intestinal, causando diarrea o estreñimiento.
El estrés digestivo es una respuesta común en personas con una vida agitada. Aprender a gestionarlo puede marcar una gran diferencia en tu bienestar.
Síntomas de estrés digestivo
Los problemas digestivos por estrés y ansiedad pueden manifestarse de diferentes maneras. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
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Dolor o malestar abdominal: Sensación de hinchazón, calambres o pesadez después de comer.
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Náuseas o pérdida de apetito: En situaciones de mucho estrés, el cuerpo puede reducir el deseo de comer.
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Diarrea o estreñimiento: La irregularidad en los movimientos intestinales es una señal clara de estrés digestivo.
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Gases e hinchazón: Un desequilibrio en la microbiota intestinal puede provocar acumulación de gases y sensación de pesadez.
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Acidez y reflujo: La sobreproducción de ácido gástrico puede generar molestias en la parte superior del abdomen.
Si te identificas con varios de estos síntomas y notas que aparecen en momentos de ansiedad, es probable que tu sistema digestivo esté reaccionando al estrés.
¿Cómo aliviar los problemas digestivos por estrés y ansiedad?
La buena noticia es que puedes tomar medidas para reducir los síntomas y mejorar tu digestión:
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Leer por las noches: ¿Sabías que leer puede reducir el estrés un 68% en tan solo 6 minutos? Eso fue lo que observaron en un estudio analizando diferentes actividades. Y es porque activa la imaginación. Así que puedes acabar el día de esta forma.
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Cuida tu alimentación: una microbiota saludable promueve la creación de neurotransmisores que te harán sentir mejor, como la dopamina. Evita el exceso de café por la tarde, alcohol y ultraprocesados a diario. Opta por alimentos ricos en fibra, probióticos y prebióticos para fortalecer tu microbiota intestinal.
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Haz ejercicio regularmente: La actividad física ayuda a regular el tránsito intestinal, mejora el estado de ánimo gracias a la liberación de endorfinas. Si puede ser al aire libre, ¡mejor!
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Suplemento para ciudar la microbiota: como Microbiotic Creamer Baïa Food pueden ayudarte a equilibrar tu microbiota de la forma más fácil.